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“La batalla por el 7 de octubre será sin cuartel”: Arias Cárdenas

domingo, 01 de julio de 2012 09:39 AM

Maracaibo

 El comandante Francisco Arias Cárdenas tiene en sus manos la batuta del Comando Carabobo en el Zulia y está claro en que “la batalla por el 7 de octubre será sin cuartel”, a su juicio: “Nos estamos jugando, todos, a Rosalinda en las presidenciales”.

Hugo Chávez le dio a Arias nada menos que la responsabilidad de articular al “reacio peseseuvismo” zuliano, marcado por las divisiones que le costaron más de un resultado en la región. Al hablar de unidad, Arias echa mano de su pasado militar: “Para el éxito de una batalla es necesaria la integración de esfuerzos, tener claro el objetivo y compartir esa visión conjunta del objetivo”.


 


— ¿Qué tan exigente es el Presidente cuando se trata de campaña?
— El Presidente tiene una formación que, desde muy joven, casi desde niño, le enseña a asumir una organización que lo lleva a ver todo el entorno, el contexto y que precisa acciones parciales en cada una de las regiones y actividades, eso implica el seguimiento constante, la información adecuada, uno en la Fuerza Armada dice que la planificación, el diseño y la estrategia deben ser centralizadas para haya uniformidad, pero la aplicación en el terreno tiene que ver mucho con las circunstancias del mismo terreno y los lineamientos que asuma cada combatiente, por eso lo más importante es la sincronía para hacer efectiva y eficiente la captación del voto del zuliano, además con una gran ventaja, que es la aceptación del Presidente, en todos los estados y en el Zulia de una manera muy especial. Acá todas las encuestas serias dan una ventaja sostenida y creciente del Presidente, lo que significa una tremenda responsabilidad para nosotros.

— ¿Por qué Comando Carabobo?, esa fue la batalla más decisiva de la Independencia, ¿es esta la batalla más decisiva de la revolución?
— Sí, y habrá otras, recuerda que además de Carabobo después vino Ayacucho, son batallas que se van librando ya por la unidad de los pueblos, de gobiernos progresistas (...) Pero esta (Carabobo) es trascendente, creo que el Presidente captó a plenitud la importancia de esta batalla, ésta es la definición plena de lo que va a ser el proceso de construcción de la nueva patria, de inclusión, de participación, nos estamos jugando un momento coyuntural frente a cosas que están sucediendo en otras partes del mundo, frente a lo que ocurrió en Libia, Irak, en Siria, en Paraguay (...).

— Chávez hace un año reveló al país su enfermedad, en algún momento, a lo interno de la Revolución se manejó la posibilidad de que el Presidente no sería candidato?

— En el partido y en el pueblo había una certeza, las encuestas decían en más de un 70%, de que el Presidente podía superar la enfermedad y asumía el compromiso. Al interior del partido lo dimos por descontado, yo diría un 100% de la militancia (...).

Dentro del partido y su militancia se dio aquella jornada de oraciones, de convocatoria a la fuerza, a las energías, el Presidente convocó, incluso, la energía de las fuerzas del Lago de Maracaibo, yo le hablé del Catatumbo que es el único espíritu que tiene manifestaciones claras de que existe y tiene fuerza, toda esa energía el pueblo la convocó, por ejemplo, en el Cristo de La Grita, en la Basílica de Nuestra Señora de Coromoto, en la Chiquinquirá, en Oriente, con la Virgen Del Valle, los babalaos, los indígenas en la sierra de Perijá, en el Amazonas, toda una convocatoria de fuerza, la gente buena rogó y el Presidente superó todo por su esfuerzo, pero además por la fe del pueblo, fundamentalmente.

— ¿Es un milagro lo de Chávez?
— Yo le decía al Presidente: ‘Los milagros existen’. Él (Chávez) contaba hace poco que exactamente hace un año atrás estaba en terapia intensiva y describía la situación de la terapia intensiva (...) nunca perdió el ánimo, pero yo tengo la idea de que es milagrosa la recuperación, Dios escuchó el ruego de la gente y por eso ese milagro hay que ayudarlo con el esfuerzo, con el trabajo, con la organización para la victoria del 7 de octubre.

— ¿Qué Chávez veremos en la campaña hacia el 7-O?
— Al Chávez de siempre, al que veíamos hace poco en el Consejo de Ministros, dirigiendo, organizando, mandando, exigiendo y dando muestras de amor y confianza, al Chávez que el pueblo venezolano se ha acostumbrado a ver. Seguramente no con ese impulso de campañas anteriores extenuantes, también el Presidente tiene conciencia clara de que no puede echarse a caminar 20 kilómetros, como lo hacíamos en Cabimas, aquella campaña del 98 que era terrible, caminábamos y después había que meterse en una camioneta para tomarse un Gatorade y un cambur para tomar fuerzas, un poquito de potasio, para seguir en Lagunillas, irse después a Bachaquero y terminar en la noche para después, al día siguiente, continuar la campaña en Puerto Ayacucho o Puerto Ordaz.

Esa campaña, que fue la del 98, no tiene ya justificación, el Presidente ya es suficientemente conocido por todos los venezolanos y él conoce a todo el país, primero eso no tiene justificación, sería un desgaste ilógico porque el Presidente tiene que seguir gobernando, dirigiendo el Estado, tiene que estar pendiente de la política internacional, ese tipo de campaña no es lógica, ni pertinente. Además, el estado de recuperación que el Presidente requiere obliga para una campaña más puntual, de integración del partido con el Presidente plena (...) Tiene que ser una campaña con esa planificación que se ha dado, que tenga el contacto con la gente, que tenga los actos de masa y que tenga (Chávez) el tiempo suficiente para dirigir el Estado y garantizar el éxito de las misiones que es una actividad de campaña permanente y de contacto con la gente también.

— ¿Hoy es tan imperiosa la unidad en el chavismo como en la oposición?
— Para el éxito de una batalla es necesaria la integración de esfuerzos, tener claro el objetivo y compartir esa visión conjunta del objetivo, de las razones, de las motivaciones, esa es la unidad que se viene dando, por ejemplo, con la organización del partido que tiene ya tres años consolidándose, esta preparación que tenemos con las patrullas de vanguardia que nos permiten, en el caso del Zulia, mover en un momento 50 mil personas, que nos permiten llenar el “Pachencho Romero”, como ya lo hemos hecho en dos oportunidades, eso es muy difícil que lo haga una organización que no está integrada, unida; además, el Presidente no se ha conformado con la unidad del partido, ha ido más allá, la integración con el Gran Polo Patriótico que es un gesto de humildad y de conciencia del respeto de fuerzas que aún no teniendo la organización, ni el tamaño, ni la fuerza que tiene el Psuv, son parte de este proceso de transformación.


—Los números que ustedes manejan parece que llevara al chavismo a subestimar al rival ¿Eso no es muy peligroso a estas alturas?
— En ningún momento eso es una línea nuestra. Por supuesto que darnos ánimo para la batalla es importante para la voluntad y la conciencia, para el espíritu de lucha, pero sabemos claramente, en el caso del Zulia lo conocemos, cuáles son las mañas, la experiencia, las condiciones del adversario, acá, por ejemplo, sabemos que tienen la Gobernación que recibe más recursos del país, sabemos que tienen la Alcaldía de Maracaibo, una de las más importantes del país, estamos perfectamente claros de cómo será la batalla, en algunos espacios será más suave, menos compleja, menos complicada, sabemos que esta batalla en el Zulia, la del 7 de octubre y las que vienen después serán sin cuartel y la estamos dando entendiendo cuál es la condición, cuál es la cualidad, pero sabiendo también las debilidades del adversario, lo que significan sus inconsecuencias, sus incapacidades (...) allí está nuestra propuesta que va a llegar casa por casa con el partido, tenemos claro el criterio de cuál es el adversario, lo asumimos y lo vamos a tratar con respeto después que lo derrotemos.

— Ya Chávez zanjó la posibilidad de debatir, ¿no cree usted que el país ha alcanzado suficiente madurez para escuchar de sus líderes en una mesa sus propuestas?
— Hemos tenido presentaciones de propuestas y ya la gente tiene cómo evaluarlas, Chávez expresó claramente cuál es su criterio sobre los objetivos, estratégicos, históricos, en el Psuv debatimos ese programa para que sea ley de desarrollo de los próximos años y se va a presentar el 10 de enero en la AN para que se constituya en ley de la República (...).


No han dicho qué van a hacer con el petróleo, qué van a hacer con la economía, cómo van a manejarse con los consejos comunales, con el Poder Popular, cómo se van a manejar frente a las misiones, si lo hubiese dicho sería pertinente.

— Mirando hacia el 7 de octubre, ¿cómo seducir a un electorado zuliano que se le resiste al chavismo?

— Las cifras en el Zulia han variado, ya no es lo mismo que se dio en otras oportunidades, además, hay que tener claro que el Presidente ha ganado en el Zulia (...). El Presidente va arriba y está arriba cómodo como candidato presidencial, eso es lo que nos dicen todas las encuestas, con ventaja de 20 y 22 puntos, en promedio en el estado, en algunos municipios más que en otros. Esto para nosotros es una tremenda responsabilidad que nos corresponde manejarla, mantenerla, darle concreción con votos, ese cambio tiene que ver con muchas razones, la conexión amorosa del Presidente con el Zulia, su lucha y las misiones tienen que ver mucho con eso, acá la Gran Misión Vivienda Venezuela ha tenido un impacto que está a la vista, igual la Gran Misión en Amor Mayor, es la atención que Chávez le está dando a los temas del Zulia priorizando Maracaibo, algunas de sus parroquias, igual que Lagunillas dentro del plan A Toda Vida Venezuela, esta atención que se le ha dado al Zulia seguro tiene que ver con este vuelco que se ha dado.

(...) El Zulia le dará a Venezuela una lección, he dicho constantemente que el Zulia estará de primero en Carabobo y va a ser así, el aporte más importante, desde el punto de vista numérico a Chávez es el del Zulia.

— En este contexto, ¿Arias Cárdenas se juega a Rosalinda el 7 de octubre?
— Todos nos estamos jugando a Rosalinda, nos estamos jugando el futuro de la región, el futuro del estado y no las estamos jugando con Chávez contundentemente, estoy dando con toda mi alma y siento que los equipos regionales, los equipos parroquiales, los municipales, las patrullas de vanguardia, todos conscientes de que no hay pasado mañana sino el triunfo del 7 de octubre, para ello nos hemos preparado a conciencia.

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