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Experiencia Panorama
10:52 AM / 04/03/2017
La desgarradora historia de “Moonlight”, ganadora del Oscar
Julio Gutiérrez /  jgutierrez@panodi.com  
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Agencias

La película que sorprendió como ganadora del Oscar muestra la historia —en tres episodios temporales— de Chiron, un afroamericano pobre y homosexual que vive sin afectos y en un lugar adverso. No tiene aún fecha de exhibición en Venezuela.

 


 Tras saludar a uno de sus distribuidores, el narcotraficante Juan descubre que tres muchachos persiguen a Chiron en una de las calles del barrio Liberty City —en Miami, Estados Unidos—. Va detrás de ellos hasta donde se refugia el asustado niño —negro como él—. Lo salva del ‘bullyng’ y de los golpes, y lo invita a comer por ahí. 

Así se devela la trama de la desgarradora película “Moonlight” en sus primeros cinco minutos, que luego desarrolla sus restantes 101 en tres capítulos temporales: Little, Chiron y Black. Los actores noveles Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes, respectivamente, dan vida al personaje principal en las tres etapas. No se conocían entre sí. Lo hicieron después de la filmación.

Los tres episodios muestran —con su primer apodo, su nombre real y su denominación como traficante de drogas— la dolorosa infancia, adolescencia y madurez de un afroamericano pobre, sin padre y con una madre drogadicta —encarnado por Naomie Harris—,  que vive en una zona azotada  por la droga y la violencia. También por  la homofobia. 

Es que Chiron, además, es homosexual y muy discriminado por ello, sobre todo  en la escuela. Igualmente, es introvertido, callado, con la mirada perdida, carente de afecto y sin orientación en la búsqueda de descubrirse a sí mismo. 
 
“Una de las cosas que más impresionan al espectador y críticos estadounidenses es el que se esté presenciando una película como la de Barry Jenkis, con sus temas, sus premisas y sus personajes”, destaca el crítico zuliano Humberto González  sobre la segunda producción del cineasta, también de piel oscura, en su blog F For Frames.  Ya el cineasta había hecho “Medicine for Melancholy”, en 2008.

El filme está inspirado en una obra de teatro: “In Moonlight Black Boys Look Blue” (“Bajo la luz de luna los chicos negros se ven azules”), de Tarell Alvin McCraney. La pieza, escrita en 2003 para graduarse en la escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale, se considera semiautobiográfica.  Lo plasmó en respuesta a la muerte de su madre drogadicta, por sida.

 

 

 

“Diez años más tarde, a través de una amiga, el guión cayó en mis manos y aunque la historia estaba basada en su experiencia, yo me sentí muy identificado con ella porque mis circunstancias de vida en esa época eran muy parecidas a las de Tarell. Irónicamente, los dos crecimos en el mismo barrio pero no llegamos a conocernos hasta hace pocos años”, contó Jenkins, en una entrevista reciente. En el mismo Liberty City, sin excesos en la puesta en escena,  se rodó.

“La gran aportación de Jenkins es uno de los principales factores diferenciales del proyecto: la estructura de la historia en tres épocas (…) y hacer de la elipsis su principal herramienta narrativa en la historia”, expone el portal Premios Oscar.

Dirigir el filme “fue algo muy visceral, como hurgar en una herida abierta. Al principio no quise hacerla porque me pareció muy personal, muy cercana a mi experiencia, pero es enteramente la historia de Tarell, aunque a mí me afecta directamente, porque aunque yo no soy gay ni sufrí el ‘bullying’ que sufrió él, si viví el horror y la inestabilidad que se vivía en ese barrio en los años 80, donde el ‘crack’ reinaba en nuestras calles y en nuestras casas. La madre de Tarell y la mía eran adictas al ‘crack’. Su madre murió hace años, mi madre consiguió salir de la droga, aunque le han quedado secuelas”.

 

 

 

“Moonlight” conquistó la crítica en su estreno en el  Festival de Telluride —cita de producciones independientes  en Colorado, Estados Unidos— en septiembre de 2016.  David Rooney, de la revista The Hollywood Reporter,  dijo: “Golpeará acordes para cualquier persona que ha luchado con la identidad, o para encontrar conexiones en un mundo solitario”. 


Luego fue calificada de sublime por la revista Variety, de espléndida por The Wall Street Journal y de obra maestra por The New York Times. 

“Hay una ternura y una vulnerabilidad en los personajes que no habíamos visto en los grandes estudios de Hollywood”, indicó Anthony Browne, jefe del departamento de Estudios Africanos, Puertorriqueños y Latinos en el Hunter College, de Nueva York, a la AFP.


Desde la capital zuliana, Ramón Bazó, crítico y coordinador de cine del Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez, califica esta “muy valiosa película independiente” de “sencilla, cotidiana y muy bien plasmada la historia, que deja ver claramente en algunas escenas la influencia del cineasta chino Won Kar-wai en Jenkins”.


Por su parte, el crítico González expone también  en su blog:  “Es una anomalía dentro del cine americano, pero no necesariamente por lo que habla, sino por el cómo (…) En la clásica fórmula, los hechos escalan más y más a medida de que el filme avanza, Jenkins hace completamente lo contrario”.

Adiciona: “Los últimos 40 minutos del filme son un portento cinematográfico de grandioso valor para el cine estadounidense. Chiron es un adulto. Y ya su tranquilidad no está saboteada por los conflictos anteriores, o al menos no con las mismas formas. Jenkins se decide por el elemento más básico para contar una historia: el diálogo. La conversación por el teléfono, en el restaurante y en la cocina de la casa son lo que dan cabida a una resolución menos ‘dramática’, pero no por eso carente de dramatismo. La fineza con la que se construyen las acciones en el restaurante, los tiempos muertos entre línea y línea y la exquisita puesta en escena. ‘Moonlight’ es notable, por su sensibilidad en tres espectros completamente diferentes de lo cinematográfico. Sus contradicciones, de lo volátil a lo normalizado, su artificio para llegar a un desenlace justo”.

Contra el pronóstico de muchos, este drama familiar se coronó con el premio Oscar como mejor película el pasado domingo 26, destronando, en medio del caótico final de la ceremonia, el musical La La Land. La academia la reconoció también por guión adaptado y por actor de reparto, por el desempeño de Mahershala Ali  como el narcotraficante Juan. Ganó así solo tres de las ocho estatuillas doradas en las que competía.

 

 

Y la cinta ha hecho historia no solo por el error inédito en su anuncio. Se convirtió en la primera protagonizada por un personaje homosexual que consigue ganarse el gran premio de la Academia, así como  la pionera  dirigida por un cineasta de color y la segunda con elenco de actores de esta raza, después de “12 años de esclavitud”, hace cuatro años. Además, es la primera filmada en Miami que gana el principal  galardón.

“Se hizo con menos de 1,5 millones de dólares (…) En la taquilla ha recaudado solo 22,2 millones de dólares, lo que la hace una de las ganadoras a mejor película menos vistas de la historia”, reseñó la agencia de noticias AFP. No es una cinta para todo público.

Incluso, podría no llegar a verse en Venezuela. “No tiene fecha de estreno, porque no tiene distribuidora en Venezuela. Se fue del país por problemas de divisas”, contó, a través del hilo telefónico desde Caracas, José Pisano,  director general de la distribuidora Cinematográfica Blancica. Según se pudo conocer, la compañía dueña de los derechos de distribución de estas cintas independientes en las salas nacionales era Sun Distribution Group, hasta 2013.

Queda así casi descartada que la película sea proyectada, incluso, en la décima quinta edición del Festival de Cine Independiente de Estados Unidos, a realizarse el próximo julio, en Caracas y otras ciudades del país, entre ellas Maracaibo, del que Pisano es responsable de la programación.

Sin embargo, este drama profundo y alejado de los estereotipos  en el que  unos  chicos negros que se ven azules  bajo la luz de luna es digna de  ver, sentir y reflexionar, de principio a fin. 
Hace soltar unas cuantas lágrimas a más de uno al ver cómo Chirón se  convierte en un hombre solitario y sin afectos, pero que finalmente encuentra el sexo y el amor en Kevin, su compañero del colegio, con quien vivió un momento sublime que le marcó la vida cuando, siendo adolescentes, se  besaron inesperadamente en la playa, justo a la luz de la luna. “Eres el único hombre que he tocado. El único. No he tocado a nadie desde entonces”, le confesó cuando se volvieron a ver después de  un tiempo.

Esto dijo el cinéfilo zuliano Larry Vásquez, quien la disfrutó online: “Hay que verla, no una vez, sino al menos dos veces, porque es espléndida, magistral y bruscamente sutil. Es muy  sorprendente y eso siempre mantiene la atención, porque no se puede adivinar lo que vendrá. Es inesperada, fuerte, valiente y, sobre todo, sincera, como la vida misma”.

 


 

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2Comentarios

1

Hernan Fuentes 06/03/2017 08:42 PM

La mamá de King Kong irá a verla, me parece un insulto al publico en general y egoismo de parte de la Academia haberla escogido como mejor pelicula, quieren meternos el homosexualismo hasta en la sopa


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RICARDO SERRANO 05/03/2017 01:29 PM

soy adicto a las películas a nivel en general y todavía no entiendo como la academia premio esta pelis sin ningún argumento satisfactorio al publico de verdad no fue para mi nada asombroso admirable reconocible impactante distinta a algunas que he visto que en mi punto de vista merecieron algún premio o galardón creo que se esta perdiendo profesionalismo en la academia


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